Efecto secundario

          Cuando los problemas superaron el escepticismo, ya sin alternativas y hundido en la desesperación por no encontrar trabajo, fue al taller de coaching que le recomendaron.

Pese a sus prejuicios, luego del primer encuentro salió convencido: yo puedo.

En el camino a su casa repetía mentalmente: si lo deseas con fuerza, sucederá; si lo deseas con fuerza, sucederá; si lo deseas con fuerza, sucederá.

Al llegar, prendió la tele y aprovechó el envión para ajustar su CV según lo aprendido. Mientras retocaba el documento y lo subía a todos los portales de empleo hizo zapping y enganchó la final del Mundial de Fútbol de 2014. Envió el último correo y se dijo: hoy es mi día, sucederá.

Tan concentrado seguía, que Argentina ganó el título frente a Alemania.

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