Inédito
Fue al médico por una dolencia. Él la escuchó atentamente y le habló mirándola a los ojos. Ni una sola vez, en los más de cuarenta minutos que duró la consulta, el médico se distrajo con ninguna pantalla. Le hizo un diagnóstico clínico certero. Ella le agradeció la escucha y su dolor menguó.


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